YA NO ESTOY A DIETA

Ésta es la mejor forma de explicar el proceso que estoy viviendo.
Hace unas semanas llegué a la conclusión de que YA NO ESTOY A DIETA. Y vosotros diréis… Pero Mai, si lo estás, controlas las comidas, haces deporte y no bebes alcohol ¿no es eso estar a dieta?

Pues actualmente, no. Entendedme, hace siete meses cuando comencé con el cambió si sentí que estaba a dieta. Prohibiciones y dejar de comer cosas que me gustaban mucho. Ahora, simplemente me he dado cuenta que mi cuerpo necesita buenos alimentos para mantenerse bien, y que hay comida infinitamente más sana y saludable que me alimentan de forma correcta y además son alimentos ricos. Disfruto aprendiendo sobre los beneficios de los alimentos y de darle a mi cuerpo la gasolina correcta.
Cambiar de hábitos es difícil, pero en mi caso era necesario.

No diré que ha sido fácil, ya os digo, después de siete meses, hace apenas dos, fue cuando me di cuenta de lo poco que me costaba ya hacer la dieta y que había integrado hábitos nuevos (tan sencillos como respetar las horas de comida y hacer las 5 comidas diarias) y algunos mucho mas difíciles (como dejar de comer completamente azucares refinados).

Así que ahora puedo decir que no hago dieta, de hecho, me cuesta decirlo, por que lo que estoy haciendo es reeducando mi alimentación.
Es sorprendente como ahora pienso más mis ingestas y he dejado de comer por comer. Incluso estoy aprendiendo a controlar la ansiedad con la mente y no aplacarla con comida.
Otro día os hablaré de por que algunas personas (en mi opinión) nos refugiamos en la comida y todo lo que esto significa para mi, pero mas adelante, ya que es un tema difícil y me gustaría hablar de ello con la importancia que me merece.

Me siento en el camino correcto hacia una vida más sana y equilibrada cuando me doy cuenta de lo que ha supuesto para mi dejar de pensar que hacer dieta era un “castigo” y he comenzado a vivirlo como un estilo de vida.

Algunas veces aun siento que me gustaría comer cosas que no me harían bien, pero es que 27 años da para afianzar muchos malos hábitos!

Pero estoy emocionada por aprender recetas nuevas, por ver como mi cuerpo responde con energía y sobre todo como mi mente se mantiene calmada y en armonía. Y eso solo lo da la sensación del trabajo bien hecho y la seguridad de haber encontrado un camino que me hace feliz.

Que tengáis una feliz semana bonitos!

Os dejo algunas fotos de las comidas de esta semana abajo para los que no seguís mi instagram (donde hablo mucho más sobre todo el proceso) veáis mi día a día!

https://www.instagram.com/entretallas/

 

 

 

 

La importancia de dejarte guiar por un BUEN equipo médico.

 

Supongo que esto se remonta (conscientemente) a hace un par de años cuando fui por primera vez a un endocrino por voluntad propia. Cuando llegué allí, con muchas muchas ganas, me invitaron a una especie de terapia grupal donde más personas gordas hablaban y compartían sus cosas.

La primera vez que fui me quede horrorizada. Yo era la más delgada. Entendedme, ese día fue una alegría para mi, ya ves, por primera vez la más delgada. Pero cuando me pare a pensarlo seriamente me dio una pena terrible. Sólo fui a dos reuniones.

El siguiente paso fue una visita con una endocrina con una buena fama. Llegue allí con una energía muy buena, quería cambiar. Era el momento. Acababa de pasar por una circunstancia personal muy difícil y tenia ganas de reconducir mi vida.

Cuando entre me miro de arriba abajo y me dijo:

-Bueno, pues te ponemos ya en lista de espera para hacerte una reducción de estómago.

Quizá muchos de vosotros nunca os habéis tenido que enfrentar a una cosa así, pero para mi fue tocar fondo. Habían tirado la toalla conmigo. Ni siquiera una doctora creía en que con trabajo duro y dieta podría adelgazar. Además, hay que decir que yo sinceramente pensaba que no había llegado a ese punto de sobrepeso.

Aun así la convencí para que no me pusiera en ninguna lista de espera, que ese no era mi camino, tenía ganas, fuerza y que lo que esperaba era una mano en el hombro.

Me dio una dieta de un bloque de papeles que ni miro. No volví nunca más. Si ella, una profesional, no creía en mi ¿cómo lo haría yo?

Dos años después llame a mi médico de cabecera y pedí cita. Había conseguido de nuevo la energía para enfrentarme al cambio de vida que tanto necesitaba. Cambie la cita siete veces por miedo absoluto a enfrentarme otra vez a un equipo médico desalmado.

Pero a la octava fui, y menos mal. Me encontré con un médico que me dijo que había tomado la mejor decisión de mi vida, que era muy valiente y que ese día estaba cogiendo las riendas de mi vida. Lloré como una niña pequeña.

Él me paso con un enfermero, bueno, con MI enfermero  y desde ahí hasta hoy.

Alex, es sin duda, una de las personas más importantes en mi proceso. Cada vez que voy a pesarme (cada 15 días) es una inyección de felicidad y energía increíble.

Me he sentido comprendida por el desde el minuto uno, me anima y apoya muchísimo, pero sobre todo, siento que si flaqueo el simplemente estará ahí para darme la mano y ayudarme a seguir adelante.

Hace siete meses que me ha regalado la capacidad en creer en mi misma y la fuerza necesaria para hacerlo.

Puedo hablarle de mis miedos, de mis frustraciones y también puedo hablarle de la alegría que supone estrenar un cinturón (mi primer cinturón!!). Me entiende y sobre todo, siento que no me juzga. No tengo que justificarme con el.

Sé que los cambios los promueves tu mismo y soy consciente que sin mi decisión y esfuerzo no estaría donde estoy, pero también es importante reconocer que algunas veces necesitamos ayuda y que hay personas (muy profesionales) que están aquí para ayudarnos.

Es evidente que creo que un cambio como el mío debe estar SIEMPRE supervisado por un equipo médico y de verdad pienso que yo he encontrado el mío.

Gracias bonitos.

Gracias Alex.

 

 

 

 

 

Merengues sin azúcar

Hola bonitos!

Intentaré todos los viernes subir una receta al blog, recetas sencillas que me están ayudando mucho en el proceso de adelgazamiento y en mi día a día para normalizar nuevos hábitos.

La receta de ésta semana es tan fácil y sencilla que me da hasta vergüenza ponerla, pero como me parece una receta interesante aquí la tenéis!

Se trata de una receta de merengues sin azúcar, es decir, solo clara de huevo. Como imagináis se trata de una receta con un contenido altísimo de proteínas, pero además no tiene ni pizca de grasas ni azucares. El merengue tradicional es una bomba tanto calórica como de azucares y esta opción a mi me encantó.

 

INGREDIENTES:

3 Claras de huevo

2 Cucharadas de Stevia ( en realidad cualquier edulcorante o endulzante sirve!)

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 200º durante 5 minutos. Ponemos todas las claras en la batidora y el endulzante.

Encendemos a máxima potencia la batidora y dejamos que las claras se vuelvan espumosas hasta que podáis coger con la cuchara sin que se caiga.

Repartís en moldes o sobre papel vegetal y al horno, es importante dejar la puerta del horno un poco abierta y bajar la temperatura hasta los 100º.

Hornearlo durante unos 30 minutos, pero dependerá de la potencia de vuestro horno, así que os recomiendo que vayáis mirando hasta que veáis que están dorados.

Como podréis ver en las fotos yo les puse colorante vegetal natural por que me apetecía darles un toque de color!!

Y ahora a disfrutarlos!

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Carta a mi misma.

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Pequeña, ojalá pudiera decirme a mi misma, a ti, a la niña del columpio que posa sonriente, cómo van a ir las cosas.

Me gustaría decirte que la vida será fácil. Pero no es verdad, vengo a decirte que sufrirás, que lloraras mucho y que incluso, solo por ser la niña más gorda de clase alguien te pateará tan fuerte que te romperá mas de un hueso. Crecerás y contigo algunos problemas.

El peso se adueñará de tu vida y durante muchos años de tu existencia. Tus frustraciones serán el reflejo de la falta de confianza y de amor propio.

Algunos médicos te harán sentir realmente horrible. Lucharás con tu cuerpo, con tu mente y con una sociedad que dice que estar gorda está mal. Lo intentarás, mucho, muchas veces. Harás dietas que rozan el absurdo y te llevarán a los mejores médicos que tus padres se puedan permitir. Te costará entenderlo, pero al final te lo habrán repetido tanto que sabrás que el problema eres tu misma.

Sentirás mucha tristeza cuando gente que te quiere se avergüence de ti. Cuando vean una foto tuya y lo más destacado sea “lo delgada que pareces”.

Te harán daño muchos chicos con sus comentarios. Te harás mucho daño tú misma con tus comentarios.

Aprenderás a no comer delante de la gente, a ser la más simpática y la más divertida, por que, como en algún momento te dirán, “no estas delgada pero eres muy simpática”. Aprenderás a ser la amiga.

También aprenderás que hay hombres a los que el físico no les importa. Que te desnudan y te ven bella. Y te creerás cada piropo que te digan. Te dirán que nadie puede quererte con ese físico y tu no lo entenderás. Aunque algunas veces conseguirán que te lo creas. Créeme, es mentira. Te querrán, amaras mucho y muy fuerte. Encontrarás amores de verano salvajes y amores pausados.

Y créeme cuando te digo, que el día menos pensado conocerás al amor de tu vida y te veras tan bonita en sus ojos que aprenderás a quererte poco a poco.

Me gustaría contarte cómo un médico tirará la toalla contigo y tu tendrás miedo. Porque ¿cómo vas a conseguir algo sin nadie cree en ti?

También quiero que sepas que un día te despertarás, quizá un 18 de septiembre y te darás cuenta de que no necesitas que nadie más crea en ti. Que la confianza que durante años necesitaste, siempre la habías tenido dentro.

Quiero decirte que conocerás personas, médicos y enfermeros que no dudarán de tus decisiones ni un minuto y te abrazarán fuerte para que toda la confianza se quede dentro.

Pequeña, te prometo que habrá mas días felices que tristes y muchas más sonrisas de las que crees. Te prometo que todas las cosas que te quedan por pasar te van a llevar hasta hoy, hasta éste momento en el que todo cambia, en el que las riendas de tu vida las llevarás tú misma.

Pequeña, te lo prometo, vas a estar bien.