Sabéis lo que ocurre cuando por fin hay tallas para ti en Stradivarius?

Pues no pasa nada queridos, nada.

El otro día por primera vez en mi vida mi cuerpo serrano entro en una talla L ( No vayáis a pensar que iba a entrar en otra) una camisa muy mona y fresca para este verano que compré por que estaba tirada de precio y por que moralmente tengo algo con las tiendas éstas que juegan con tantas y tantas mujeres.

¿Juegan? Si. Hace unos días una persona me hablo de la frustración que sintió al no entrar en una de sus prendas, y creedme que la entendí perfectamente. Y pensé que me encantaría que entendiera que ella ya es bella y fuerte, que no necesita la reafirmación de una talla para saber que puede con todo. Pero la entendí, por que en algún momento yo he llegado a sentir lo mismo.
Años y años de sentirme frustrada, fea, y una especie de monstruo come niños por no entrar en lo “establecido”.

Ni mucho menos quiero generalizar, estoy segura que la mayoría de las dependientas de éstas tiendas son muy majas, pero hace unos años fui a comprar un vestido para el cumple de una amiga, el vestido era mi regalo para ella y me pasó algo que me hizo cambiar mi visión sobre éstas tiendas.

La muchacha que me atendió me vio llegar a ella con un vestido y al preguntarle sin tenían una L (mi amiga también usa la L y ella no tiene problemas de peso) la chica me dijo algo tal que así:
-Lo siento pero en esta tienda no creo que encuentres nada para mujeres como tú.

Recuerdo perfectamente el hincapié que hizo en la palabra , como sinónimo de espécimen gigante de ser humano come donuts.

Yo la miré y como me gusta mucho incomodar a la gente le dije que no se preocupara por si me entraba o no, era cosa mía y no suya, que por favor saliera su encargada por que lo que estaba comprando era un regalo y con su comentario me había ofendido así que quería poner una reclamación.

Si, soy un poco perra, pero es que al final uno se tiene que tomar las cosas así. Supongo que la chica creía que tenia una imagen de mi que no encajaba con la realidad y pensaba que me quería poner ese vestido.

Para empezar, era consciente que para que ese vestido me cubriera entera hubiera necesitado como 4 de esa talla para darme la vuelta, pero la chica creyó que no lo sabía y tuvo la necesidad de recordármelo, como si yo no tuviera espejos en casa. Cabe decir que la tienda estaba llena y la sensación de humillación fue horrible.

Cuando salí de esa tienda sentía una mezcla de rabia, humillación y mucho odio hacia mi misma. La culpa era mía, donde vas tan gorda a comprar ropa, pensé.

Todo eso se me pasó cuando me di cuenta que yo no era culpable de nada de lo que había pasado y no tenia que justificarme. Pero eso lo vi yo, que ya no soy una niña y me he tenido que enfrentar mucho a situaciones así.

Pero, ¿qué ocurre con esas niñas (y no tan niñas) que cuando usando una 38-40 en éste tipo de tiendas deben comprarse una L?
Pues lo que todos sabemos que ocurre, además, estoy segura que alguna vez también lo habréis sentido. Todos, independientemente de nuestra talla, hemos sentido que una tontería así puede amargarte el día, el mes y la vida si no eres capaz de gestionar que el problema aquí no es nuestro cuerpo si no lo que una industria enferma dice que debemos medir o pesar.

Y ojo! con esto no digo que el día que me compré la camisa no sentí una mezcla de placer y risa. Había estado muchísimo tiempo deseando entrar una de ésas camisas y ahora que la tenia puesta no había pasado nada.

Supongo que ahora que me he demostrado a mi misma que no ha pasado nada, ni soy mas guapa, ni mas feliz, ni me siento más aceptada, volveré a mi rutina de pasar por ésas tiendas como si nada me entrara, por qué que queréis que os diga…. así soy mucho más feliz.

Pero tenía que hacerlo, demostrarme que no iba a pasar nada, que el cambio que estoy viviendo no lo he promovido por entrar en una talla si no por mi propia salud y mi bienestar.

Por cierto, la dependienta me pidió disculpas 😉

 

 

 

 

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Un comentario en “Sabéis lo que ocurre cuando por fin hay tallas para ti en Stradivarius?

  1. Sandra dijo:

    Pues mira, a mi me pasa al contrario. Trabajo de cara al público como dependienta y más de uno/a mi, me ha llamado G O R D A a modo de insulto, por toda la cara. Así de gratuito.
    En una de estas ocasiones, va la “clienta” ( por llamarla de algún modo) y me dice que no entiende como puedo estar gorda si siempre me ve de “aquí pa’lla” sin parar… No supe muy bien como responderé y le solté lo primero que me vino a la cabeza y fue es que “soy de huesos anchos…” Todavía no me acostumbro a la poca educación de la gente. Yo ya se que estoy gorda
    No es nada nuevo, por lo cual utilízalo con propiedad y no para ofender me… Yo no voy señalando a nadie. Si contará lo que veo a diario no acabaría nunca y en serio que tengas que aguantar segun que cosas mientras trabajas…
    En fin… después de esto, hiciste muy bien en ponerle una hoja de reclamaciones, así se caerá del nido que ha estado toda su vida y pone un poco más de realidad a su cabecilla. Hay que tener un poco mas de sentido comun!!

    Le gusta a 1 persona

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